Existen mujeres en nuestras calles , que son hermanas, tías, madres, abuelas, primas, y también trabajadoras sexuales.
Lo que que casi nadie sabe es quienes son ellas, pues la mayoría llevan una doble vida simplemente para ser aceptadas.
Durante años he vivido de cerca las realidades emocionales que atraviesan muchas de estas mujeres. Algunas bailarinas, otras modelos webcam, otras masajistas o acompañantes.
Y precisamente porque entiendo su mundo, ofrezco un acompañamiento emocional libre de juicio y estigma.
Porque hay algo que he observado una y otra vez:
A veces el mayor sufrimiento no viene del trabajo en sí.
Viene del miedo constante a ser juzgada, rechazada o tener que esconder partes de ti misma para sentirte valida para los demás.
Suelen vivir sosteniendo demasiada presión emocional solas.
Distancia familiar.
Urgencia económica.
Falta de apoyo.
Relaciones difíciles.
Ansiedad.
Consumo de sustancias, en alguno casos, para soportar determinados ritmos de trabajo o emociones internas contradictorias.
Y poco a poco una puede terminar acostumbrándose a vivir desconectada de sí misma.
Cuando tienes que ocultar partes de tu vida constantemente para ser querida, tomada en serio o simplemente tratada con normalidad… empiezas a desarrollar una sensación interna de inadecuación.
Como si hubiese algo malo en ti.
No soy psicóloga y me gusta decirlo con honestidad desde el principio.
Mi enfoque parte de la terapia Gestalt y del acompañamiento emocional. Trabajo desde una mirada humana, cercana y profundamente comprometida con lo que estás viviendo.
No voy a imponerte una agenda sobre cómo deberías vivir tu vida.
Y quizá por eso muchas mujeres sienten alivio cuando llegan aquí.
Porque no necesitan justificarse constantemente.
Ni explicar su trabajo desde cero.
Ni defenderse delante de alguien que ya las está juzgando internamente.
Cuando vives demasiado tiempo poniendo las necesidades ajenas por delante de las tuyas
Muchas mujeres dentro del trabajo sexual desarrollan una enorme capacidad para leer emocionalmente a los demás.
Aprenden a:
• sostener conversaciones incómodas
• adaptarse rápidamente
• anticiparse al otro
• regular tensiones
• acompañar emocionalmente
• sonreír incluso cuando no están bien
Y aunque eso puede convertirse en una habilidad muy potente… también puede generar muchísimo desgaste emocional.
Especialmente cuando trabajas demasiadas horas, no descansas o no tienes con quién compartir realmente cómo te sientes.
Por eso creo que hay una pregunta importante que deberías poder hacerte más a menudo:
“¿Y yo, cómo estoy en este momento realmente?”
Porque muchas mujeres acaban funcionando desde el piloto automático.
Desconectándose emocionalmente para poder sostener determinados ritmos, vínculos o situaciones.
Y cuando eso ocurre durante años, empieza a aparecer:
• agotamiento emocional
• ansiedad
• irritabilidad
• sensación de vacío
• tristeza
• desconexión
• dificultad para sentir placer real
• sensación de no estar siendo auténtica en sus relaciones
Y honestamente, creo que de esto se habla muy poco con verdadera humanidad.
No es solamente lo que haces.
También importa cómo te relacionas contigo mientras lo haces.
Eso puede marcar la diferencia entre una mujer que atraviesa determinadas experiencias sin romperse… y otra que termina profundamente desconectada de sí misma.
La presión emocional que muchas mujeres viven en silencio por sufrir estigma o doble vida
Hay mujeres que sienten que viven dos vidas al mismo tiempo.
Una parte de ellas trabaja, produce dinero, sostiene situaciones difíciles y aparenta control.
Y otra… vive con miedo a ser descubierta, rechazada o humillada.
Porque aunque socialmente se hable más del trabajo sexual que antes, el estigma sigue existiendo.
Y eso genera muchísima presión emocional.
Muchas mujeres viven con miedo a:
• que alguien las reconozca
• perder relaciones importantes
• no ser tomadas en serio
• sentirse señaladas
• no poder construir una vida estable
• que nadie pueda quererlas de verdad si conocen toda su historia
Y sostener eso durante años… agota muchísimo.
A veces incluso aunque aparentemente todo vaya bien.
Sentirse deseada vs sentirse humillada
Una de las contradicciones emocionales más dolorosas que he observado en algunas mujeres es esta:
Por un lado reciben deseo, atención o admiración constante.
Y por otro… pueden sentirse profundamente solas o emocionalmente no elegidas.
Porque sentirse deseada no siempre significa sentirse querida.
Y cuando una mujer pasa demasiado tiempo viviendo relaciones ocultas, dinámicas ambiguas o vínculos donde siente que tiene que esconderse… la autoestima empieza a resentirse.
Poco a poco eso puede afectar profundamente a la forma en la que una persona se percibe a sí misma.
El miedo a ser juzgada y rechazada
He conocido mujeres que llevaban años viajando de ciudad en ciudad sin sentir que tenían un lugar al que llamar hogar.
Mujeres que viven con una sensación constante de no pertenecer del todo a ningún sitio.
Y detrás de eso muchas veces hay algo muy profundo:
El miedo al rechazo.
Porque cuando una persona siente que tiene que dividirse constantemente para ser aceptada… termina alejándose también de sí misma.
Algunas de las consecuencias emocionales que más he visto son:
• hipervigilancia
• dificultad para confiar
• ansiedad relacional
• miedo a abrirse emocionalmente
• necesidad de control
• miedo al compromiso
• sensación de no pertenencia
Y sostener esto sola durante demasiado tiempo puede ser muy doloroso.
Cómo es mi espacio terapéutico confidencial
Creo profundamente en la capacidad sanadora de una mirada sin juicio.
Conmigo no tendrás que justificarte.
No serás infantilizada.
Tampoco intentaré rescatarte.
Lo que sí quiero ofrecerte es un espacio donde puedas hablar honestamente de:
• tus relaciones
• tu ansiedad
• tu intimidad
• tus miedos
• tu autoestima
• tu vergüenza
• tus límites
• aquello que hoy te está doliendo
Y desde ahí construir juntas una manera más sana de relacionarte contigo misma.
Porque muchas veces lo más reparador no es que alguien venga a decirte cómo vivir.
Es sentir que por fin puedes dejar de esconderte.
¿Qué puedes trabajar en conmigo?
Algunas de las cosas que podemos trabajar juntas son:
• autoestima
• dependencia emocional
• ansiedad
• culpa y vergüenza
• relaciones afectivas
• límites
• miedo al rechazo
• agotamiento emocional
• desconexión corporal y emocional
• dificultad para confiar
• sensación de vacío
• identidad y autenticidad
• necesidad constante de validación
• reconciliarte contigo misma y con tu historia
No se trata de juzgar tu vida.
Se trata de ayudarte a entenderte mejor, sostenerte emocionalmente y construir una relación más honesta contigo misma y con los demás.
Si algo de todo esto resonó contigo…
Quizá no necesites seguir sosteniéndolo todo sola.
Puedes escribirme directamente para empezar sesiones conmigo.
Beatriz López
Terapeuta Gestalt y acompañante emocional especializada en autoestima, relaciones y límites.